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vendredi 14 janvier 2022

Burundi y Ruanda: hacia el diálogo diplomático

El encuentro del Jefe de Estado ruandés con una delegación de Burundi, que lleva un mensaje de su homólogo el pasado 10 de enero, se califica de decisivo en la normalización de las relaciones entre ambos países. "El propósito de la visita fue promover las relaciones bilaterales y fortalecer los lazos históricos entre los dos países", dijo el ministerio burundés a cargo de Asuntos de la Comunidad de África Oriental. Es cierto que ya ha habido varias iniciativas diplomáticas y signos de apertura en la misma dirección. Pero esta es la primera vez que una delegación burundesa de alto nivel recibe la bienvenida del presidente de la República desde la crisis de 2015.


Burundi y Ruanda: hacia el diálogo diplomático


Este deseo mostrado por Gitega y Kigali de normalizar sus relaciones diplomáticas marca una nueva era: la de la apertura diplomática, el calentamiento, el deshielo y la normalización. Además, la opinión pública está convencida de que los Jefes de Estado de los dos países pronto podrán reunirse y sellar finalmente esta reanudación de la cooperación.

Este período de tensiones, acusaciones mutuas, relaciones execrables y tensas marcadas por una profunda y significativa desconfianza entre los dos países “gemelos” ha durado demasiado. Lamentablemente, son las poblaciones las que pagan los costos. Su deseo es la reapertura de las fronteras comunes entre Burundi y Ruanda para que haya libre circulación de mercancías y personas. “Trato de imaginar ese día en el que tendríamos derecho a cruzar la frontera para venir a Burundi a saborear la frescura a orillas del lago Tanganyika, comer Mukeke, etc. (…) “Antes de la crisis de 2015, era fácil cruzar el lago Rweru para ir a trabajar a Ruanda o visitar amigos ruandeses. Muchas toneladas de frijoles pasaron por Rweru a Ruanda o viceversa, etc. Las razones aducidas por los ciudadanos entrevistados por Iwacu son muchas y variadas. Todos enfatizan que la paz es beneficiosa para ambos países.

Un especialista en diplomacia cree que la buena convivencia es posible: “El respeto mutuo a la integridad territorial y la soberanía, la no agresión mutua y la no injerencia mutua en los asuntos internos. Según él, "no es ciencia espacial".




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